¡Cómo hemos disfrutado este fin de semana en el festival literario Barbitania de Barbastro!
Lo que más destaco del festival —además de la convivencia física y cotidiana entre escritores y lectores—, es esa oportunidad de constatar el poder transformador que posee la palabra oral. Siempre acostumbramos a leer artículos, cuentos, novelas, poemas..., pero pocas veces tenemos la ocasión de escuchar estos textos en boca de sus creadores. Hay algo corpóreo en un recital de poesía, se palpa en el ambiente: ese detenerse al oír recitar a un autor, esa escucha por parte del público, ese silenciar el teléfono móvil durante todo el día..., es algo extraordinario y también inaudito.
Ya queda menos para la próxima edición de Barbitania, quiero dedicar una mención especial para Mª Ángeles Naval, que este año cede el relevo de la organización del festival y anuncia su retirada como directora del mismo. Vaya mi agradecimiento afectuoso hacia ella, por haber creado este territorio literario que es casa y refugio de lectores y escritores. ¡Larga vida a Barbitania y a la creación literaria!Os comparto una selección de imágenes que dan fe de los instantes fantásticos vividos. Las fotografías provienen, en su mayoría, del fotógrafo Marcos Cebrián (extraídas de la web del festival Barbitania), otras son mías y el resto, cedidas por mis amistades. Me resulta curioso "localizar" mi cabeza en algunas de estas imágenes, distinguirla entre las muchas de los asistentes, este es uno de los valores de la fotografía, a saber, registrar un momento único, señalar que "yo también estuve allí", que habité ese espacio y que compartí mi experiencia con la de los demás.
Un abrazo, lectores, a pie de página.






































